Investigadores de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey) han usado diamantes sintéticos para crear una red de comunicación cuántica, la forma más segura de contactar con alguien, según un estudio publicado por la revista especializada Science.

En las redes de comunicaciones estándar, los dispositivos llamados repetidores almacenan y retransmiten brevemente las señales para permitirles viajar a mayores distancias.

La autora principal y profesora de la Universidad de Princeton, Nathalie de León, señaló en su artículo que los diamantes podrían servir como repetidores cuánticos para redes basadas en cúbits (unidad básica de la computación cuántica).

“La idea de un repetidor cuántico ha existido por mucho tiempo, pero nadie sabía cómo construirlos. Estábamos tratando de encontrar algo que actuara como el componente principal de un repetidor cuántico”, explicó de León.

MATERIAL QUE ALMACENA CÚBITS
El desafío clave en la creación de repetidores cuánticos ha sido encontrar un material que pudiera almacenar y trasferir cúbits.

Hasta ahora, la mejor forma para transmitir cúbits es codificarlos en partículas de luz, llamadas fotones.

Sin embargo, los cúbits en una fibra óptica pueden viajar solo distancias cortas antes de que sus propiedades cuánticas especiales se pierdan y la información se codifique: es difícil atrapar y almacenar un fotón, que por definición se mueve a la velocidad de la luz.