El impacto de Fortnite en el mercado se está saldando con todo tipo de récords. El título de Epic Games, lanzado recientemente en Nintendo Switch y con la edición de Android a la vuelta de la esquina, ha superado ya los 1000 millones de dólares en ingresos procedentes de las compras in-game; es decir, a través de micropagos o las compras de Salvar el Mundo, actualmente a mitad de precio por tiempo limitado.

Pero Fortnite es un juego gratuito (al menos lo es su modo Battle Royale, pues su no tan popular modo Save The World es de pago) así que esas ganancias no vienen de las compras del juego, sino de las microtransacciones. En Fortnite existe una moneda virtual llamada V-Bucks, la cual se usa para adquirir nuevo equipo y elementos cosméticos para los personajes. Aunque los V-Bucks se pueden adquirir jugando gracias eventos como misiones diarias, es mucho mas “fácil” comprarlos con dinero real.

Aunque las microtransacciones son objetivo constante de fuertes críticas por su naturaleza predatoria y la forma en que incentivan el gasto de dinero irresponsablemente, no queda duda de su éxito, y gracias a casos como el de Fortnite es de esperar que en el futuro veamos muchos mas juegos que las incluyan, aunque honestamente ya parece que todos los juegos las incluyen, sin importar si son de pago o no.