Una mañana, Charlie Latuske se despertó con fiebre y algo delirante en su casa en Surrey, en Reino Unido, necesitaba un médico.

Había tenido dolor de garganta y malestar general durante unos días, creyendo que mejoraría, pero esa mañana, en agosto de 2017, sabía que tenía que hacer algo al respecto.

“Estaba muy mal”, dijo Latuske, de 27 años, quien iba a salir de vacaciones con su esposa en tres días.

Dado el poco tiempo disponible, temía llamar a su médico general local solo para esperar días o incluso una semana para programar una cita o esperar en una cola para una consulta de emergencia.

“Solo necesitaba que me vieran sin tener que esperar. Cuando estás tan enfermo, es lo último que quieres hacer”, dijo.

En estos días, la solución es más fácil gracias a internet.

La esposa de Latuske le mostró una aplicación médica privada con la que podía ver a un médico dentro de una hora. Por una tarifa de 30 libras (38 dólares) pudo inscribirse, describir sus síntomas y llamar por video a un médico en el Reino Unido mediante el proveedor digital de salud Push Doctor.

“Yo estaba muy escéptico, pero estaba desesperado “, dijo, y agregó que sus instintos eran no confiar en dicho servicio y cuestionar las credenciales de los médicos disponibles a través de la plataforma.

Unos 20 minutos después ya estaba hablando con un médico, quien pronto lo diagnosticó con amigdalitis. En menos de una hora estaba en su farmacia más cercana, recogiendo antibióticos y analgésicos. Tres días después ya estaba de vacaciones, como tenía previsto.

“Me impresionó la eficiencia de todo el asunto”, dijo.

El servicio trató más de mil condiciones diferentes el año pasado, y la mayoría de las personas eran usuarios primerizos. “Los pacientes esperan el mismo nivel de respuesta de los servicios de atención médica que el que reciben de las tiendas en línea, los proveedores de televisión y las redes sociales”, dijo Wais Shaifta, director ejecutivo de Push Doctor.

La aplicación es una de muchas disponibles en el Reino Unido y en todo el mundo para ayudar a las personas que necesitan atención médica pero que no pueden acudir a un médico por varias razones, sea porque los consultorios están saturados, porque estás demasiado enfermo para moverte o demasiado lejos para acceder un médico.

Algunos programas incluso están explorando el uso de Inteligencia Artificial (IA) que aceleraría el proceso, analizando rápidamente tus síntomas para enviarte al doctor adecuado. Los expertos en el campo esperan que la IA también mejore la precisión de los diagnósticos, como un médico de la vida real.

La verdadera prueba de la IA
Un estudio reciente dirigido por otro proveedor de servicios de salud en línea, Babylon Health, descubrió que al responder las preguntas de diagnóstico que generalmente se encuentran en un examen médico en el Reino Unido, su tecnología IA diagnosticaba a los pacientes mejor que los doctores que tomaban la prueba, con un 81% de precisión en comparación con un promedio del 72% en los últimos cinco años entre los médicos de la vida real.

Una prueba ulterior de la tecnología en escenarios clínicos proporcionados por el Royal College of Physicians en el Reino Unido analizó 100 conjuntos de síntomas independientes que necesitan diagnóstico. De nuevo, la inteligencia artificial alcanzó el 80% de precisión, y los siete expertos examinados tuvieron precisiones del 64% al 94 por ciento.

La clave de todo es la eficiencia, comentó el doctor Mobasher Butt, director médico de Babylon Health. La aplicación privada ofrece consultas médicas por una pequeña tarifa inicial, pero la compañía también opera el servicio en línea “GP at hand”, brindado de forma gratuita en Londres a través del Servicio Nacional de Salud (NHS) del país.

“Tenemos que encontrar formas de ayudar a que nuestro servicio NHS sea más eficiente”, dijo Butt, y agregó que este uso de la IA puede ayudar a los pacientes a recibir los servicios adecuados y ayudarlos a controlar las afecciones a largo plazo, mejorar la toma de medicación y ofrecer seguimientos y recetas resurtidas.

“Cuando comienzas a trabajar de forma más inteligente y utilizando la tecnología, puedes ver las grandes ventajas que ofrece y libera el tiempo de doctores y enfermeras para hacer lo que mejor hacen: proporcionar ese cuidado humano a los pacientes”.

Un equipo de la clínica oftalmológica Moorfields Eye Hospital en Londres se asoció con la compañía DeepMind y llegó a una conclusión parecida según un estudio reciente en Nature Medicine. Su tecnología de IA, diseñada para leer escáneres oculares e identificar signos de enfermedad, identificó correctamente más de 50 enfermedades oculares con un 94% de precisión, lo que coincide con las habilidades de los expertos oftalmológicos del mundo.

“El número de exámenes oculares que estamos realizando crece a un ritmo mucho más rápido del que necesitan los expertos humanos para interpretarlos. La tecnología de IA que estamos desarrollando está diseñada para priorizar a los pacientes que necesitan ser atendidos urgentemente por un médico o profesional de la vista. Si podemos diagnosticar y tratar las afecciones oculares de forma temprana, tenemos una mejor oportunidad de salvar la vista de las personas”, señaló el doctor Pearse Keane, oftalmólogo de Moorfields Eye Hospital NHS Foundation Trust, quien dirigió la investigación.

El siguiente paso para esta investigación es someterla a ensayos clínicos para ver cómo la tecnología podría mejorar la atención del paciente en la práctica.

Con todo, las organizaciones profesionales como el Royal College of Physicians quieren asegurarse de que el valor de un médico no se pierda conforme la tecnología continúa evolucionando.

“Se está desarrollando la inteligencia artificial en una variedad de formas para apoyar la atención al paciente y tiene un gran potencial de apoyar a los médicos y permitirles estar más tiempo con los pacientes”, declaró Jane Dacre, presidenta del grupo y profesora de educación médica en University College London. “A pesar de que esta tecnología es emocionante, el médico todavía tiene el papel crucial de supervisar el lado vital humano y afectuoso de la medicina, un aspecto de la atención que no se puede subestimar”.

Ella enfatizó que a pesar de los resultados positivos de estudios recientes, la IA aún no puede reemplazar a un médico capacitado.

“Necesitamos pruebas y evidencias mucho más sólidas para determinar cómo se puede usar mejor. Necesitamos estudios en pacientes reales, en tiempo real, en el NHS real”, dijo.