El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue firmado entre 1994 y 1995, época donde los smartphones, la inteligencia artificial o los asistentes personales apenas eran parte de investigaciones en varios laboratorios de tecnología.

El panorama de desarrollo en ese entonces es muy distinto al que se vive hoy, donde las tecnológicas tiene una relevancia mayor, tanto en economía como en aspectos sociales.

Este jueves es el deadline para que los representantes comerciales de cada país puedan llegar a un acuerdo. Esto de acuerdo al ultimátum que indicó el presidente de la Cámara de Estados Unidos, Paul Rayan, quien dijo que necesitaba recibir una notificación de parte de ellos antes del 17 de mayo.

Sin embargo las fortalezas y desafíos de lo que esta revisión representa, ya son un tema a dialogar. En este sentido Jorge Gómez, director de soluciones empresariales para la consultora en tecnología y negocios IDC México, indica que esta revisión puede representar varias oportunidades para México.

“Es posible buscar una reglamentación que dé certeza a los países firmantes en la apertura de códigos fuentes de los aplicativos que sean congruentes y similares para todos los países que lo firmen, se podrá revisar el tema de flujo libre de datos y se pueden poner en la mesa las reglas que definan el origen de los productos digitales”.

Además, puntualiza un aspecto en el tema de talento, pues México representa uno de los países que más exporta ingenieros en sistemas a las tecnológicas de Estados Unidos.

“Cada año las tecnológicas publican un aproximado de 500,000 vacantes por ocupar en las distintas empresas de tecnología que se ubican en Estados Unidos, sin embargo sólo egresan 43,000 ingenieros, por lo que después de China, India y Japón, México es uno de los semilleros donde más talento contratan” puntualiza el experto.

Ciudades como Guadalajara y sobre todo Tijuana pueden empezar a ver como una opción para las tecnológicas en cuanto a la instalación de oficinas. Esto no sólo por el tema del TLCAN, sino también por el tema de la aprobación de visas.

“El 65% de las visas H1 está enfocado en permisos laborales para ingenieros en tecnologías de la información, en Tijuana se tiene el mismo uso horario, es una ciudad cercana al valle y se maneja el inglés de manera fluida por lo que es un buen destino para brindar en este momento servicios de soporte, pero que podría crecer en el tema de desarrollo de software” argumenta Gómez.

Además de esta posible migración, la revisión al TLCAN podría abrir un capítulo en materia de pagos electrónicos y firmas digitales, pues el crecimiento de comercio electrónico entre Estados Unidos y México ha crecido en los últimos años, pues este segmento creció en 2017, 8% con respecto al año anterior, destacando las transacciones extranjeras, sobre todo las de Estados Unidos.