Seguro crees que el calor y las temperaturas cálidas mejoran el ánimo y la productividad, sin embargo, un nuevo estudio dio a conocer que en realidad el calor nos pone de mal humor, nos vuelve más irritables y violentos porque dispara los niveles de la hormona de estrés o cortisol.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan en Polonia, fue presentado en el congreso anual de la Sociedad Americana de Fisiología.

Según los hallazgos, el verano es la época en que las personas registran mayores niveles de la hormona de estrés.

La razón es que la cantidad de hormonas de estrés en el cuerpo se dispara a medida que aumenta la temperatura del ambiente.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores trabajaron con un grupo de mujeres alumnas de medicina durante dos días en invierno y dos días en verano.

Se tomaron muestras de saliva de las participantes cada dos horas para medir los niveles de hormona del estrés o cortisol y sus marcadores de inflamación.

Como resultado se encontró que los niveles de cortisol eran mucho más altos en el verano que en el invierno.

Generalmente, los niveles de cortisol se mantienen altos por la mañana y disminuyen hasta alcanzar los niveles más bajos durante la noche para permitir un sueño saludable y reparador.